Plagas en almacenes, silos, graneros...
El desafío de las plagas en almacenes, silos y graneros
Los almacenes, silos y graneros son lugares especialmente sensibles a la aparición de plagas. En ellos se concentran grandes cantidades de alimentos o materias primas que atraen a roedores y diversos insectos. Una sola colonia puede representar enormes pérdidas económicas y de prestigio empresarial, especialmente en negocios de alimentación, ganadería o distribución.
En Control Plagas Bilbao contamos con un equipo especializado en el control de plagas industriales, capacitado para actuar en entornos donde la seguridad alimentaria es vital. Nuestros tratamientos cumplen las normativas europeas y están orientados tanto a la eliminación como a la prevención a largo plazo.
Por qué los almacenes son propensos a las plagas
Los almacenes, graneros y silos ofrecen condiciones ideales para el desarrollo de plagas:
- Alimentos almacenados: granos, semillas, piensos o harinas son irresistibles para ratas e insectos.
- Refugios naturales: grietas, huecos o palets apilados crean escondites perfectos para anidar.
- Temperatura estable: los entornos cerrados y protegidos facilitan la supervivencia durante todo el año.
- Baja circulación de personas: algunos almacenes permanecen largos periodos sin supervisión constante, dificultando la detección temprana.
Esto hace imprescindible un plan de control y seguimiento periódico, ya que detectar una plaga en fase avanzada puede implicar pérdidas irreversibles de producto o incluso la paralización temporal de la actividad.
Impacto económico y de imagen
Más allá del daño físico que provocan los roedores e insectos, las consecuencias de una infestación pueden ser devastadoras para la reputación de una empresa. La mera presencia de una rata o cucaracha puede interpretarse como falta de higiene, incluso cuando no sea así. En el sector alimentario, una rata es una rata y su sola aparición puede bastar para romper la confianza del cliente o del distribuidor.
Las empresas del sector agrícola, logístico o alimentario deben cumplir estrictos protocolos de seguridad alimentaria (APPCC, ISO 22000). Una auditoría sanitaria fallida por presencia de plagas puede derivar en sanciones, pérdida de contratos o retirada de certificaciones.
Principales plagas en almacenes y graneros
1. Ratas y ratones
Los roedores son una de las amenazas más serias en almacenes y silos. Se alimentan de granos, pienso y embalajes, contaminando con orina, pelos y excrementos. Su capacidad de reproducción es altísima y una pareja puede originar cientos de crías al año.
Los ratones suelen anidar cerca de fuentes de calor o alimento, mientras que las ratas prefieren zonas subterráneas o de difícil acceso. Además de dañar el producto, pueden roer cables eléctricos, generando cortocircuitos o incendios.
2. Cucarachas
Las cucarachas constituyen una de las plagas más persistentes. En almacenes con humedad o zonas de desagüe son difíciles de erradicar sin ayuda profesional. Su presencia está ligada a la contaminación de los alimentos y transmisión de bacterias y alérgenos.
3. Gorgojos y escarabajos del grano
Son insectos que atacan los productos almacenados, como cereales, legumbres o harinas. Las hembras depositan sus huevos en los granos y las larvas se alimentan desde el interior. El resultado: toneladas de producto contaminado e inutilizable.
4. Polillas de producto almacenado
Las polillas del maíz y de la harina son comunes en silos y fábricas de piensos. Sus larvas generan sedimentos y malos olores, alterando la composición y calidad del alimento. Además, se reproducen con rapidez si la temperatura es favorable.
5. Insectos rastreros (arañas, grillos, tijeretas)
Aunque no se alimentan de los productos, estos insectos aprovechan los entornos cálidos y húmedos para refugiarse. Su presencia puede ser indicio de un desequilibrio ecológico interno provocado por acumulación de residuos o humedad.
Estrategia de control de plagas en almacenes y silos
El enfoque profesional se basa en el concepto de control integrado de plagas (CIP). Este sistema combina distintos métodos de forma coordinada, priorizando las medidas preventivas antes que el uso de químicos.
1. Inspección y diagnóstico inicial
Se realiza un reconocimiento completo de las instalaciones: puntos de acceso, recursos alimenticios, residuos, rutas de tránsito y nidos. Se identifican las especies presentes y su nivel de infestación.
2. Detección de focos
El éxito del tratamiento depende de localizar el nido o fuente principal del problema. En almacenes grandes, puede hallarse bajo tarimas, falsos suelos o conductos. Se utilizan trampas, sensores y portacebos profesionales para definir las zonas críticas.
3. Aplicación del tratamiento adecuado
- Desratización: empleamos cebos y estaciones de seguridad cerradas, que evitan el acceso de personas o animales domésticos. Todos los cebos son registrados y revisados de forma periódica.
- Desinsectación: se utilizan técnicas combinadas: geles insecticidas, aerosoles, cebos atrayentes o pulverizaciones localizadas según el tipo de insecto.
- Tratamientos térmicos o de atmósfera controlada: muy eficaces en silos o cámaras de grano, eliminan larvas y huevos mediante calor o reducción de oxígeno.
4. Seguimiento y control
Los resultados solo se mantienen con un seguimiento continuo. Nuestros técnicos realizan revisiones mensuales o trimestrales, registran los resultados y ajustan el programa según la evolución. Cada visita queda documentada en informes que cumplen los estándares del APPCC y las inspecciones de Sanidad.
Uso responsable de productos químicos
Aunque algunos tratamientos requieren productos químicos específicos, su aplicación debe ser controlada. Antiguamente se utilizaban insecticidas como las piretrinas de forma masiva, pero hoy su uso se limita a casos concretos y bajo estrictas condiciones de seguridad. En Control Plagas Bilbao trabajamos únicamente con productos homologados y biodegradables, que no afectan ni a los alimentos ni a las personas.
Los tratamientos caseros o el uso de raticidas no controlados pueden ser peligrosos y provocar contaminación cruzada, daños en maquinaria o intoxicaciones. Por eso, siempre deben ser ejecutados por personal cualificado.
Medidas de prevención recomendadas
Prevenir siempre es más económico que eliminar una infestación. Estas son algunas actuaciones esenciales:
- Mantener la limpieza y el orden en zonas de almacenamiento.
- Evitar acumulaciones de polvo, residuos o harinas.
- Comprobar con regularidad las condiciones de los sacos, palets y empaques.
- Sellar grietas, rendijas y puntos de entrada alrededor de conducciones o desagües.
- Controlar las puertas y muelles de carga, colocando burletes o cortinas de aire.
- Ventilar silos y secar correctamente las cosechas antes del almacenamiento.
- Implantar un plan de mantenimiento anual de control de plagas con revisiones programadas.
Beneficios de un control profesional
- Reducción de pérdidas: protege los alimentos almacenados de daños y contaminación.
- Seguridad alimentaria garantizada: cumplimiento estricto de las normas sanitarias.
- Imagen corporativa: refuerza la confianza ante clientes y organismos de inspección.
- Sostenibilidad: empleo de productos ecológicos y técnicas respetuosas con el medio ambiente.
- Documentación completa: informes de control, mapas de cebos y certificados oficiales.
Casos comunes de infestación
Muchas llamadas que recibimos provienen de almacenes situados cerca de zonas rurales o polígonos industriales. En los silos, las ratas suelen establecer su nido en sótanos o entre sacos de cereal. En los graneros, las cucarachas pueden llegar a través de tuberías o canales de agua. Identificar la ruta es tan importante como aplicar el tratamiento.
Normativas y responsabilidades
La ley obliga a toda empresa alimentaria o de almacenaje a implementar un plan de control de plagas. Este plan forma parte del sistema APPCC, que exige documentar cada actuación: inspecciones, tratamientos, productos y precintos de seguridad.
Contar con una empresa autorizada garantiza el cumplimiento de la normativa sanitaria y la tranquilidad ante posibles auditorías. Además, solo los técnicos certificados pueden aplicar biocidas en entornos donde se manipulan productos comestibles.
Conclusión
Las plagas en almacenes, silos o graneros deben abordarse con rapidez, profesionalidad y metodología. Un control eficaz no se limita a eliminar los animales visibles, sino a prevenir su reaparición mediante protocolos verificados y seguimiento constante. Las actuaciones improvisadas con productos químicos no autorizados suponen más riesgos que beneficios.
En Control Plagas Bilbao diseñamos planes personalizados de control de plagas industriales adaptados a cada entorno. Evaluamos el nivel de riesgo, aplicamos tratamientos seguros y ofrecemos mantenimiento regular para garantizar la continuidad del negocio.
No espere a que las plagas se multipliquen. Proteja su inversión y su reputación con soluciones efectivas, sostenibles y totalmente garantizadas.

